• De mascotas a familia

    Todo el mundo sabe lo que quiere decir mascota. ¿O no?

    ¿Qué son las palabras? ¿Qué implica decir una palabra u otra? ¿Hace alguna diferencia cuando elegimos qué palabras usar?

    El lenguaje cumple muchas funciones y para los sapiens, además de comunicarnos y transmitir información, cumple la función social de validar o legitimar a través de los conceptos, valores y cuestiones éticas aceptadas mayoritariamente por la sociedad.

    En la medida en que la sociedad evoluciona, se transforma, el idioma la acompaña. Puede que una palabra cambie su significado por ampliar su contenido, como sucedió con la palabra familia, cuyo contenido cambió a lo largo de los años. Otras palabras se usan coloquialmente con un significado, pero en su análisis desnudan otras connotaciones. Eso es lo que nos pasa hoy al querer nombrar a los animales con los que convivimos.

    Surgen varias palabras comúnmente utilizadas, todas con diferentes connotaciones. Veámoslas.

    Mascota

    Comúnmente usada para nombrar a los animales que viven con nosotros, mascota es un término que refiere a objeto, ya que la palabra mascotte en francés refería a amuleto o talismán. Hace años, los animales eran tratados pura y exclusivamente como mascotas, objetos de decoración, compañía y hasta de status social. Hoy todavía sucede, en algunos casos. Pero la evolución ética en la valoración del animal per se y la evolución científica en la comprobación de su sintiencia hacen que el uso de la palabra mascota sea actualmente insuficiente para nombrarlos. Salvo que, a sabiendas, y conscientemente, alguien decida que solo son mascotas, con todo lo que eso implica.

    Animal de compañía

    Es el término que usa nuestra ley de bienestar animal N.° 18.471 en su art. 8: “Será considerado como animal de compañía todo aquel animal que sea mantenido sin intención lucrativa y que por sus características evolutivas y de comportamiento pueda convivir con el ser humano en un ambiente doméstico, recibiendo de su tenedor atención, protección, alimento y cuidados sanitarios”.

    La definición de nuestra ley tiene la ventaja de no hacer una lista de “animales de compañía” sino definirlos por su capacidad o posibilidad de vivir en ambientes domésticos con los humanos, sin fines de lucro. Esto demuestra una preocupación por el respeto a la individualidad del animal en, por lo menos, tres aspectos: respetar a los animales cuyas características y necesidades no coinciden con los ambientes domésticos, no usarlos como mercancía (sin fines de lucro) y responsabilizar al tenedor de su bienestar.

    La desventaja de este término es que hace parte de una visión donde los animales son, en relación a su utilidad, a funciones que los sapiens les hemos asignado. Animales de granja, de producción, de trabajo, de compañía. Todo responde a funciones asignadas y no a características que sean naturalmente de ellos.

    Animal de estima

    Es una definición que suplanta la función de compañía por la referencia al vínculo con el animal pero, aunque bien intencionada, debemos reconocer que no todos aquellos que conviven con animales les tienen estima. Por lo que no es una definición general, sino parcial.

    Familia

    Actualmente, existe una gran cantidad de personas que consideran a los animales con los que conviven parte de su familia, y conforman familias multiespecie. En estas familias el animal no humano es considerado un miembro más y sus necesidades son contempladas a la hora de tomar decisiones familiares. Esto no implica humanizarlos, disfrazarlos o llevarlos a lugares o actividades que desvirtúen su individualidad, sino convivir con ellos respetando sus intereses. Ya existen en el mundo sentencias de tenencia compartida, alimentos y visitas con respecto a los animales miembros de la familia. Este término tampoco engloba a todos los sapiens que conviven con animales, sino solamente a aquellos que toman la responsabilidad de hacerlos parte de su familia.

    Animal con quien convivimos

    En principio parece una expresión poco amigable, pero tiene la ventaja de describir la relación sin connotaciones éticas, haciendo énfasis en la realidad de la convivencia. Si convivo con estima o como familia, será una valoración ética individual que sume a esta realidad.

    Lo que es seguro es que, si decido convivir con animales, tengo obligaciones con respecto a ellos, que pasan por cuidar su bienestar y calidad de vida y están claramente establecidas por la ley. También tengo obligaciones con respecto al resto de la sociedad (higiene, seguridad, responsabilidad).

    Entonces, cuando elegimos las palabras que usamos decimos mucho más que lo que estamos diciendo, elegimos conceptos que nos representan y trasmiten nuestros valores; así aportamos a la sociedad una determinada visión.

    “Hay palabras que se retraen, que se niegan, porque tienen demasiado significado para nuestros oídos cansados de palabras”, decía José Saramago.

    Dra. Verónica Ortiz, abogada (UdelaR, Uruguay), diplomada en Derecho de los Animales (UMSA, Argentina)

  • De que hablamos cuando hablamos de derecho animal?

    La Tribuna del Abogado – Mayo 2026

  • Violencia contra los animales como violencia contra la mujer.

    Artículo publicado en DALPS, Revista de Derecho Animal, escrito en Co-autoría con el Dr. Joan Brull.

    https://doi.org/10.36151/DALPS.120

  • El desconocimiento de la familia multiespecie.

  • Jugando a ser Dios.

  • Justicia, especismo, ley, ciencia y sentido común

  • 8M y otro tipo de violencia hacia la mujer.

  • Caso grave de negligencia: perro murió en lugar de entrenamiento y su familia no fue notificada

    enero 19, 2026 – 12:06 am

    Nota de Diario El Telegrafo

    http://www.eltelegrafo.com

    Bilbo y su hermano Mincho junto a su familia.

    Un caso de grave negligencia quedó al descubierto, con la muerte de un perro en un lugar para entrenamiento de animales de compañía. Bilbo, un perro mestizo de 6 años, fue llevado allí por su familia y los propietarios del espacio tardaron varios días en notificarle su muerte. Luego de presentar las denuncias correspondientes ante la Policía y el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), el dueño del lugar recibió una sentencia con la imposición de una multa. La necropsia no arrojó resultados que permitan conocer las causas de su muerte, pero la familia no descarta la continuación de acciones penales y civiles que estarán a cargo de las abogadas especialistas en Derecho Animal, Verónica Ortiz y Mauren Núñez.

    Fuerte historia familiar

    Ortiz relató que Bilbo vivía en familia y con su hermano fueron adoptados de la calle desde cachorros. “Lo llevaron a un lugar de entrenamiento y cuando manifestaron que lo irían a buscar, le piden a su familia que lo deje unos días más. Al momento de ir efectivamente a levantarlo, le comunican a la familia que el perro falleció”. Argumentaron que “desconocían las razones y que fue muerte súbita”.

    La abogada hizo “un paréntesis en el relato para aclarar que los profesionales sabemos que las obligaciones que tenemos son de medios y no de resultados. El tema es cómo manejamos esos medios. Eso significa que tenemos que emplear los mejores conocimientos, el mayor esfuerzo y nuestra capacidad al servicio de nuestro trabajo”, enfatizó.

    “Entonces acá viene el problema. Le comunican a la familia que el perro está muerto, lo había enterrado y que no había necesidad de entregarlo porque ya había fallecido. Es así que estas personas entraron en crisis porque Bilbo era un integrante de esa familia, presentaron una denuncia e intervino el INBA y la Policía para la entrega del perro”, dijo a EL TELEGRAFO.

    Ortiz destacó que “felizmente la familia estuvo lúcida a pesar del dolor y en la Facultad de Veterinaria solicitaron una necropsia. El resultado arroja que el perro había muerto hacía varios días. Esa información se agrega al expediente que se genera en el INBA que presenta un informe primario, da vista a la otra parte como corresponde en el Derecho y la persona hace los descargos”.

    Posteriormente el instituto emitió un informe definitivo, donde entendió que existe una responsabilidad grave por la muerte de Bilbo, a cargo de quien debía entrenarlo y cuidarlo.

    Sin resultados

    “La necropsia no pudo determinar la causa de su muerte, debido al estado de descomposición del cuerpo, pero afirmó que no hubo golpes ni traumatismos ni heridas cortantes. El perro no había sido agredido ni lastimado, pero aún no se pudo determinar la causa de la muerte. Es decir, si fue un infarto o una sobreexposición al estrés en el entrenamiento u otra causa”, precisó la experta.

    La abogada aclaró que la familia lleva adelante esta causa, “porque no quiere que haya más casos como estos y que sufran la pérdida de un ser querido. El problema, más que nada, está en el trato y en la falta de sensibilidad, así como en la toma de decisiones que no le correspondían a esa persona. Como por ejemplo, enterrarlo”.

    Ortiz destacó que las sociedades a nivel global, atraviesan por “un cambio de paradigma en la relación humano-animal. Los animales ya no son considerados cosas, aunque lo diga el Código Civil, sino que son miembros de la familia para la mayoría de las personas. Por supuesto, hay otros casos donde esto no ocurre y no están obligados a que así sea”. 

    No obstante, aclaró que “aún en aquellas personas que no lo consideran parte de su familia, también cambió el estándar de trato y manejo de los animales. Hoy en día, están protegidos por la Ley 18.471 –Tenencia Responsable y Bienestar Animal– y allí indica que no pueden ser sometidos a malos tratos y deben respetarse sus libertades”.

    La especialista recalcó que “el segundo tema es la prueba. Lo importante, aún frente al dolor, es tener una necropsia, sin la cual no podemos hacer nada desde el punto de vista legal. Es decir, ante cualquier duda por mala praxis y muerte o si vuelve lastimado, con conductas agresivas o conductas de miedo, se debe solicitar inmediatamente la asistencia de profesionales veterinarios. Por eso, esta movida es en homenaje a Bilbo y que su lamentable muerte sirva para que otras familias estén avisadas de que tiene derechos. Ese vínculo que tenemos, tiene que ser respetado”.

    Cómo presentar las denuncias

    La abogada informó que las denuncias deben presentarse a la Policía, al INBA, en el Colegio de Veterinarios si se cree que hubo una mala praxis, “pero todas deben ir acompañadas de pruebas”.
    Por ejemplo, “la necropsia u otros informes veterinarios, porque debemos apoyarnos en datos de la ciencia para que la ley nos asista. Luego existe la vía civil porque el caso podría generar un resarcimiento por daños y perjuicios, tanto materiales como morales por la pérdida de un ser querido”.

    Consultada Ortiz por esta posibilidad, señaló que “probablemente sea la decisión de esta familia que no tiene interés en un resarcimiento económico para ellos. Si lo resuelven, lo obtenido será donado a alguna organización de protección animal”.

    Explicó que aguardan la resolución definitiva del INBA que salió en los últimos días de diciembre. “Si la familia efectivamente define ir por la acción civil, comenzaremos en febrero una vez finalizada la feria judicial. Pero las denuncias deben realizarse”.

    La abogada reconoció que “la gente tiene la impresión de que el INBA no funciona y quizás pueda funcionar mucho mejor ante la urgencia de algunos casos, pero hay que hacer la denuncia porque es el organismo competente. Si, como en este caso le negaban el cuerpo, sin dudas deben ir a la Policía, que tiene la obligación de asistir. Luego de evaluar si hubo mala praxis, incluso les asiste el derecho de ir por una vía penal. Pero no hay que quedarse más sin hacerse nada. Este cambio de paradigma es una forma distinta de vivir con los animales”, concluyó.

  • Otra perla en nuestro país. La exportación de ganado en pie.

    La nota completa en: https://elexplorador.com.uy/barco-de-la-muerte-exigen-al-estado-respuestas-por-vacas-rechazadas-en-turquia/

  • Más espacios, más discusiones.

    El 21/07/25, fui invitada al programa de streaming de la periodista Raquel Vallarino, quien se encuentra muy preocupada por la violencia que se ejerce sobre los animales no humanos.

    Tuvimos una charla muy interesante y extensa, por lo que les dejo el link de acceso a YouTube de su canal, EnConciencia, para que lo vean, opinen, discrepen, compartan y difundan.

    https://www.youtube.com/live/1zE2BvONRQc?si=myMVEnn5cZ-2Tmud

    El tema animal no está en la agenda política. Como ciudadanos tenemos que usar todos los espacios posibles para lograr que esté.