• Caso grave de negligencia: perro murió en lugar de entrenamiento y su familia no fue notificada

    enero 19, 2026 – 12:06 am

    Nota de Diario El Telegrafo

    http://www.eltelegrafo.com

    Bilbo y su hermano Mincho junto a su familia.

    Un caso de grave negligencia quedó al descubierto, con la muerte de un perro en un lugar para entrenamiento de animales de compañía. Bilbo, un perro mestizo de 6 años, fue llevado allí por su familia y los propietarios del espacio tardaron varios días en notificarle su muerte. Luego de presentar las denuncias correspondientes ante la Policía y el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), el dueño del lugar recibió una sentencia con la imposición de una multa. La necropsia no arrojó resultados que permitan conocer las causas de su muerte, pero la familia no descarta la continuación de acciones penales y civiles que estarán a cargo de las abogadas especialistas en Derecho Animal, Verónica Ortiz y Mauren Núñez.

    Fuerte historia familiar

    Ortiz relató que Bilbo vivía en familia y con su hermano fueron adoptados de la calle desde cachorros. “Lo llevaron a un lugar de entrenamiento y cuando manifestaron que lo irían a buscar, le piden a su familia que lo deje unos días más. Al momento de ir efectivamente a levantarlo, le comunican a la familia que el perro falleció”. Argumentaron que “desconocían las razones y que fue muerte súbita”.

    La abogada hizo “un paréntesis en el relato para aclarar que los profesionales sabemos que las obligaciones que tenemos son de medios y no de resultados. El tema es cómo manejamos esos medios. Eso significa que tenemos que emplear los mejores conocimientos, el mayor esfuerzo y nuestra capacidad al servicio de nuestro trabajo”, enfatizó.

    “Entonces acá viene el problema. Le comunican a la familia que el perro está muerto, lo había enterrado y que no había necesidad de entregarlo porque ya había fallecido. Es así que estas personas entraron en crisis porque Bilbo era un integrante de esa familia, presentaron una denuncia e intervino el INBA y la Policía para la entrega del perro”, dijo a EL TELEGRAFO.

    Ortiz destacó que “felizmente la familia estuvo lúcida a pesar del dolor y en la Facultad de Veterinaria solicitaron una necropsia. El resultado arroja que el perro había muerto hacía varios días. Esa información se agrega al expediente que se genera en el INBA que presenta un informe primario, da vista a la otra parte como corresponde en el Derecho y la persona hace los descargos”.

    Posteriormente el instituto emitió un informe definitivo, donde entendió que existe una responsabilidad grave por la muerte de Bilbo, a cargo de quien debía entrenarlo y cuidarlo.

    Sin resultados

    “La necropsia no pudo determinar la causa de su muerte, debido al estado de descomposición del cuerpo, pero afirmó que no hubo golpes ni traumatismos ni heridas cortantes. El perro no había sido agredido ni lastimado, pero aún no se pudo determinar la causa de la muerte. Es decir, si fue un infarto o una sobreexposición al estrés en el entrenamiento u otra causa”, precisó la experta.

    La abogada aclaró que la familia lleva adelante esta causa, “porque no quiere que haya más casos como estos y que sufran la pérdida de un ser querido. El problema, más que nada, está en el trato y en la falta de sensibilidad, así como en la toma de decisiones que no le correspondían a esa persona. Como por ejemplo, enterrarlo”.

    Ortiz destacó que las sociedades a nivel global, atraviesan por “un cambio de paradigma en la relación humano-animal. Los animales ya no son considerados cosas, aunque lo diga el Código Civil, sino que son miembros de la familia para la mayoría de las personas. Por supuesto, hay otros casos donde esto no ocurre y no están obligados a que así sea”. 

    No obstante, aclaró que “aún en aquellas personas que no lo consideran parte de su familia, también cambió el estándar de trato y manejo de los animales. Hoy en día, están protegidos por la Ley 18.471 –Tenencia Responsable y Bienestar Animal– y allí indica que no pueden ser sometidos a malos tratos y deben respetarse sus libertades”.

    La especialista recalcó que “el segundo tema es la prueba. Lo importante, aún frente al dolor, es tener una necropsia, sin la cual no podemos hacer nada desde el punto de vista legal. Es decir, ante cualquier duda por mala praxis y muerte o si vuelve lastimado, con conductas agresivas o conductas de miedo, se debe solicitar inmediatamente la asistencia de profesionales veterinarios. Por eso, esta movida es en homenaje a Bilbo y que su lamentable muerte sirva para que otras familias estén avisadas de que tiene derechos. Ese vínculo que tenemos, tiene que ser respetado”.

    Cómo presentar las denuncias

    La abogada informó que las denuncias deben presentarse a la Policía, al INBA, en el Colegio de Veterinarios si se cree que hubo una mala praxis, “pero todas deben ir acompañadas de pruebas”.
    Por ejemplo, “la necropsia u otros informes veterinarios, porque debemos apoyarnos en datos de la ciencia para que la ley nos asista. Luego existe la vía civil porque el caso podría generar un resarcimiento por daños y perjuicios, tanto materiales como morales por la pérdida de un ser querido”.

    Consultada Ortiz por esta posibilidad, señaló que “probablemente sea la decisión de esta familia que no tiene interés en un resarcimiento económico para ellos. Si lo resuelven, lo obtenido será donado a alguna organización de protección animal”.

    Explicó que aguardan la resolución definitiva del INBA que salió en los últimos días de diciembre. “Si la familia efectivamente define ir por la acción civil, comenzaremos en febrero una vez finalizada la feria judicial. Pero las denuncias deben realizarse”.

    La abogada reconoció que “la gente tiene la impresión de que el INBA no funciona y quizás pueda funcionar mucho mejor ante la urgencia de algunos casos, pero hay que hacer la denuncia porque es el organismo competente. Si, como en este caso le negaban el cuerpo, sin dudas deben ir a la Policía, que tiene la obligación de asistir. Luego de evaluar si hubo mala praxis, incluso les asiste el derecho de ir por una vía penal. Pero no hay que quedarse más sin hacerse nada. Este cambio de paradigma es una forma distinta de vivir con los animales”, concluyó.

  • Otra perla en nuestro país. La exportación de ganado en pie.

    La nota completa en: https://elexplorador.com.uy/barco-de-la-muerte-exigen-al-estado-respuestas-por-vacas-rechazadas-en-turquia/

  • Más espacios, más discusiones.

    El 21/07/25, fui invitada al programa de streaming de la periodista Raquel Vallarino, quien se encuentra muy preocupada por la violencia que se ejerce sobre los animales no humanos.

    Tuvimos una charla muy interesante y extensa, por lo que les dejo el link de acceso a YouTube de su canal, EnConciencia, para que lo vean, opinen, discrepen, compartan y difundan.

    https://www.youtube.com/live/1zE2BvONRQc?si=myMVEnn5cZ-2Tmud

    El tema animal no está en la agenda política. Como ciudadanos tenemos que usar todos los espacios posibles para lograr que esté.

  • La violencia hacia los animales y las violentas respuestas humanas.

    En informe de fecha 17/07/25, el semanario Busqueda informa que el INBA ha recibido 1600 denuncias de maltrato animal en dos meses. Este número, sumado a la gran cantidad de casos que se denuncian a diario en las redes, y que pueden coincidir o no con la denuncia efectuada en INBA, nos muestra una cifra alarmante de casos. Es cierto que quizás no todos sean luego casos de maltrato, a veces hay falta de información, o falta de posibilidades, situaciones angustiantes que afectan al animal y a toda una familia que sufre carencias.

    Pero en los casos en que el maltrato se comprueba o es a toda lógica indiscutible (como decapitar una perrita viva), se comienzan a dar casos de “cancelación” de la persona infractora y violencia hacia su persona, casi semejante a una venganza o cobro de cuentas.

    Por qué se dan estas acciones?

    Existen varias posibles explicaciones:

    1. El acto es tan aberrante que provoca una necesidad de castigar a quien lo cometió más allá de la sanción legal, con reprimendas morales.
    2. La violencia,que permea a toda la sociedad, nos alcanza a todos.
    3. Somos hipócritas y castigamos al infractor aunque decimos creer en la reinserción de aquel que comete un acto ilícito.
    4. No nos importa en lo más mínimo el futuro ni destino del infractor.
    5. El sistema legal se demuestra insuficiente para penar estos actos.

    Yo creo que hay un mix de todo lo anterior, pero principalmente, el sistema legal se demuestra insuficiente para castigar estos actos. Actualmente el maltrato animal solamente es penado con sanciones administrativas (a cargo del INBA) y, lamentablemente, frente a determinados actos de violencia y crueldad, la sanción administrativa no es suficiente. Las víctimas de estos actos, no son objetos, a pesar de lo que diga nuestro Código Civil, defensor acérrimo de la propiedad privada y de un sistema productivo que necesita que los animales sean objetos para poder explotarlos. Son seres sintientes, hecho que es obvio pero además ha sido probado científicamente. Entonces, los actos de crueldad y maltrato hacia seres que sufren y sienten, agreden al animal víctima, y agreden a todo aquel ser humano con un mínimo de conciencia y sensibilidad. Para vivir en una sociedad que condene la violencia, tenemos que condenar también este tipo de violencia, elevando la protección de los animales, criminalizando estos actos tan reprochables al nivel de un delito penal. La protección indirecta que ofrece la criminalización de un acto, nos hace pensar dos veces y querer siempre estar lejos del límite penal.

    Claro que el problema no se soluciona solo con volver el maltrato animal un delito, se necesita educación, se necesitan condiciones de vida dignas para todas las familias, se necesita apoyo en cuestiones de salud mental. El incorporar a los demás animales al elenco de sujetos con derechos, no hace que los humanos pierdan derechos, les suma posibilidades de vivir en un mundo más empatico y justo, que nos contemple a todos.

    Es hora de que el sistema político se tome en serio este tema, porque los actos de “justicia por mano propia” muestran un descrédito en el sistema que ataca el corazón del Estado de derecho. Las leyes responden a las necesidades de cada cultura, creo que es hora de actualizar la consideración moral y legal de los animales en el sistema jurídico uruguayo.

  • El maltrato animal debe siempre ser denunciado.

  • Los animales como habitantes en la Constitución Nacional.

    Con fecha 18/06/25 salió publicado el No 3 de la Revista de Derecho Animal de la destacada editorial Dalps, donde tuve el honor de publicar mi trabajo sobre el concepto de animales en nuestra Constitución y la posibilidad de aplicarlo a humanos y no humanos.

    Comparto el link con ustedes ya que la revista es de acceso libre.

    https://dalps.tirant.com/index.php/dalps/article/view/51

  • El abandono como forma de maltrato animal.

    Diario El Telegrafo de Paysandu

    25/05/25

  • Animales en condominios, propiedades horizontales y cooperativas

    Muchas gracias a Dalps por esta invitación. Un gran honor ser parte de la Clínica de Investigadores en Derecho Animal.

    https://lnkd.in/dZUqKGvk

  • Evento sobre convivencia responsable de libre y gratuito acceso organizado por Dalps.

  • Convivencia pacífica y sentido común.